El Santo Padre nombra Arzobispo de Valladolid a Mons. Braulio Rodríguez Plaza

 

Mons. Braulio Rodríguez Plaza seguirá siendo obispo de Salamanca hasta que dentro de unos meses tome posesión de su cargo

Hoy miércoles 28 de agosto se ha hecho público el nombramiento de Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, actual obispo de la diócesis de Salamanca como nuevo Arzobispo de la archidiócesis de Valladolid. Monseñor Rodríguez Plaza seguirá siendo Obispo de la Iglesia de Salamanca hasta que tome posesión de su nuevo cargo.

 

CURRICULUM VITAE

Monseñor Braulio Rodríguez Plaza nació en el año 1944 en Aldea del Fresno (Madrid), un 27 de enero. A los 16 años ingresó en el Seminario Conciliar de Madrid. Licenciado en Sagrada Teología con 28 años, fue ordenado presbítero al servicio de esa Iglesia el 3 de abril de 1972. Estudió durante 2 años en L´École Biblique de Jerusalén y obtuvo el título de doctor en Sagrada Teología en Burgos cuando discurría el año 1990. Posee amplios conocimientos en los campos bíblico, litúrgico y de pastoral familiar.

Sirvió durante quince años a la Iglesia de Madrid en las parroquias de Cubas de la Sagra, San Miguel y San Fulgencio. Fue capellán de la conocida ermita de San Isidro y formador del Seminario Conciliar de Madrid. Mientras ayudaba a numerosos jóvenes en su camino hacia el presbiterado, el 20 de diciembre del año 1987 fue ordenado Obispo de Osma-Soria, donde permaneció hasta el 9 de julio de 1995, fecha en que tomó posesión de la Diócesis Salmantina.

El día 28 de agosto del año 2002, la Santa Sede ha hecho público que el Santo Padre, Juan Pablo II le ha nombrado Arzobispo de Valladolid. Monseñor Braulio Rodríguez Plaza seguirá siendo obispo de Salamanca hasta que dentro de unos meses tome posesión del nuevo cargo.

En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Lirturgia (1987-1996), Doctrina de la Fe (1987-1990) y Apostolado Seglar (1990-1999). En los años 1996-1999 fue presidente en la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida y en la actualidad es presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar. También por designación de la Conferencia Episcopal Española es Vice-GranCanciller de la Universidad Pontificia de Salamanca desde el año 1995.

Durante los siete años que ha ejercido como pastor de la Diócesis de Salamanca ha visitado prácticamente las trescientas treinta parroquias que tiene la diócesis, ha creado y conssagrado otras nuevas: Nuestra Señora de Lourdes (año 1998), el complejo parroquial Nuestra Señora de la Encina (1998), el templo de Sagrada Familia (año 2000) en la parroquia de la Santísima Trinidad y la consagración del nuevo templo parroquial de San Juan de Mata (2000).

Para ofrecer una mejor atención pastoral, en los años 1996-1997 redistribuyó las parroquias de la diócesis en trece arciprestazgos (áreas pastorales), dotó a la Delegación de Medios de Comunicación de un equipo de profesionales laicos y nombró también delegados laicos al frente de las delegaciones de Pastoral de Familia y Vida y Pastoral de Juventud.

Alentó y animó a la diócesis a vivir intensamentes momentos como el del Jubileo del año 2000, tanto a lo largo de los tres años previos, de preparación, como durante el mismo año jubilar. La exposición "Miradas 2000", la creación del "Centro Padre Damián", para personas sin hogar o la representación de "El Gran teatro del mundo" en la iglesia de La Clerecía son algunos de los acontecimientos más representativos de la agenda diocesana de este año, además de numerosos encuentros y actividades.

Preocupado por la formación de los que serán el futuro de la Iglesia de Salamanca, en el año 2000, creó la Escuela Diocesana de Animadores Cristianos (Edidac), que este año continúa con la tercera promoción.

En el año 2002, en el que Salamanca es capital europea de la cultura, la Diócesis también ha participado con varias exposiciones como la de Semana Santa: "Según las Escrituras", en el contexto del IV Congreso nacional de Cofradías, o la exposición "Ieronimus", que todavía puede visitarse en la Catedral Vieja.

Festivales, encuentros y jornadas eclesiales, relevantes a nivel nacional se han celebrado también en Salamanca, durante este año, aprovechando la capitalidad cultural: Festival de la Canción Misionera, Jornada de Apostolado de la Carretera o el Encuentro Nacional de Delegados de Juventud, que tendrá lugar durante el mes de septiembre.

La remodelación del antiguo Seminario Calatrava (futura Casa de la Iglesia de la Iglesia, residencia de sacerdotes mayores y Seminario) es el proyecto de mayor envergadura emprendido durante sus años como obispo de la Diócesis de Salamanca.

Durante los siete años que ha estado al frente de la Diócesis ha ordenado a más de veinte nuevos sacerdotes, se ha ocupado personalmente de los sacerdotes enfermos y ha dejado sentir su talante cercano hasta en los pueblos más pequeños, donde siempre que ha podido se ha acercado a administrar personalmente el sacramento de la confirmación.

 

MENSAJE A TODOS LOS FIELES DE LA DIÓCESIS

 

A CADA UNO SE LE OTORGA EL DON PARA EL BIEN COMÚN

 

(1 Cor 12,7-8)

 

         Hace pocos días acepté la propuesta y la voluntad del Santo Padre, de ser en adelante obispo de la iglesia de Valladolid. ¿Cómo rechazar ese deseo de Juan Pablo II manifestado a través del Sr. Nuncio Apostólico y de las mediaciones eclesiales que Dios en su providencia utiliza? A Su Santidad agradezco su confianza para conmigo y su ejemplo de vida apostólica sin medida a favor de la Iglesia del Señor.

 

            Dentro de unos meses hará quince años que acepté ser Obispo de Osma-Soria. Lo hice también apoyándome en lo que otros dijeron de mi idoneidad para ser obispo, no en mis cualidades. Esa fue una decisión difícil, pero de la que no me he arrepentido, ya que me ha hecho feliz, trabajando en la Iglesia como Obispo, sucesor de los Apóstoles, y, sobre todo, siguiendo a Jesucristo, al intentar parecerme a Él, por si logro alcanzarle, aún cuando yo mismo he sido alcanzado por Él (cf. Flp 3, 10-12).

 

            La responsabilidad de ser obispo ha llenado mi vida antes en Osma-Soria, ahora en la querida Salamanca, y Dios mediante, en adelante en Valladolid. Iglesias diferentes sin duda las tres, pero en las que acontece siempre la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Esa es la lógica del Evangelio, que no se rige por la aspiración personal, legítima tal vez en otros ámbitos de la vida humana, pero no en el ministerio episcopal. Bien sabe el Señor que yo no he pedido en absoluto dejar de ser obispo de Salamanca.

 

            En ésta hermosa Iglesia. Me cuesta dejarla. No debo negarlo. He vivido aquí años intensos, no fáciles en ocasiones, pero apasionantes. He sentido el calor de las comunidades cristianas, sus dificultades, su deseo de lucha. He conocido a tantos fieles laicos, a todos sus sacerdotes, religiosos/as y consagrados; he vivido los últimos años del querido don Mauro Rubio Repullés, mi predecesor, por quien rezo constantemente. Salamanca y sus gentes no me han sido indiferentes en estos siete años: no en vano hemos vivido y luchado juntos durante todos ellos.

                                          

            Ciertamente muchas de las tareas que he realizado en Salamanca podía haberlas hecho mucho mejor, y mi torpeza o falta de entrega habrán aparecido en muchas ocasiones. Nadie, sin embargo, dude de mi amor a esta Iglesia de Salamanca: ha sido sincero y verdadero. Y siempre he actuado como Obispo, respetando las leyes de nuestra sociedad y, por supuesto, las de la Iglesia de Dios, sin inmiscuirme en asuntos que no me concernieran. En cualquier caso, junto a mi petición de perdón por mis fallos y pecados, dejo mi amistad para todos, especialmente para los Vicarios que han trabajado conmigo estos años y mis colaboradores más cercanos, presbíteros, consagrados o fieles laicos. Hay cosas que no se olvidan nunca.

 

            He tratado de apoyar a la familia, no olvidar a los pueblos de esta Diócesis, querer y ayudar a los jóvenes, que no serán felices sin Cristo; he deseado que el Seminario creciera en número y calidad de seminaristas. Me apena que tenga tan pocos candidatos. Es responsabilidad de todos, también del Obispo. Y pido perdón si no he hecho más para que no falten sacerdotes a esta Iglesia.

 

            He querido que seamos una Iglesia y no voluntades dispersas; que estemos orgullosos de ser cristianos católicos convencidos. Pero Cristo os quiere más que yo y su Espíritu está con vosotros, garantía para el futuro junto con nuestra fidelidad al Señor y a su Evangelio. Por eso os invito a seguir trabajando en el Plan de Pastoral Diocesano con confianza, en la espera de un nuevo Pastor.

 

            La Virgen nuestra Señora nos protegerá a vosotros y a mí; también estoy seguro que lo harán santa Teresa y san Juan de Sahagún. Y san Agustín, ese gran obispo que recordemos hoy en la Liturgia de la Iglesia. Finalmente sólo me queda expresaros a todos un inmenso agradecimiento, emocionado y esperanzado. Gracias Iglesia de Salamanca.

 

 

                        + Braulio, arzobispo electo de Valladolid

 

 

Datos históricos, geográficos y estadísticos

 

 

  SALAMANCA, Diócesis sufragánea  de Valladolid.

 

            La primera noticia cierta del establecimiento de sede episcopal se remonta al año 589, comprobada por la asistencia del Obispo Eleuterio al III Concilio de Toledo.

 

Los nombres de algunos obispos anteriores a Eleuterio, si no quedan históricamente demostrados, dejan una probabilidad de la existencia de la Diócesis.

 

Al Concilio celebrado en Mérida en el año 666 asistió el Obispo de Salamanca, Justo, lo que demuestra que por aquella época  era sufragánea de  Mérida.

 

Cuando muere D. Jerónimo (1120), Salamanca deja de ser sufragánea de Mérida, para serlo de Santiago de Compostela.

 

Actualmente es sufragánea de Valladolid.

 

La Diócesis de Salamanca actualmente limita con las Diócesis de Ávila, Ciudad Rodrigo, Coria-Cáceres, Plasencia, Zamora, Valladolid.

 

Tiene una extensión de 7.876  Km. Y una población de hecho de 275.093 habitantes, según los datos oficiales del año 1998.

 

La Diócesis está dividida eclesiásticamente en 13 arciprestazgos: 5 urbanos y 8 rurales, que comprenden 30 parroquias urbanas y 375 parroquias rurales, incluidos también otros centros de culto. Total: 405 parroquias

Episcopologio de la Diócesis desde 1900

 

               

Desde 1900 hasta la fecha, han ocupado la sede salmantina los Excmos. y Rvdmos. Sres.:

 

- D. Tomás Cámara  Castro ….. 1885 -1904

 

- D. Francisco Javier Valdés Noriega …..1904 -1913

 

- D. Julián de Diego García Alcolea ….. 1913 -1923

 

- D. Ángel Regueras López ….. 1924

           

- D. Francisco Frutos Valiente ….. 1925 -1933

 

- D. Enrique Pla y Deniel ….. 1935 -1941

 

- D. Francisco Barbado Viejo ….. 1942 -1964

 

- D. Mauro Rubio Repullés ….. 1964 -1995

-         D. Braulio Rodríguez Plaza ….. 1995 –2002 (28 de agosto)